junio 22, 2011

Seguía las huellas de un Angel caído... Niños sexuados a la fuerza. Medellín, prostitución Infantil.

Angeles caídos...
Serenata de profecías para Medellín, Colombia

Seguía las huellas de un ángel caído... Se detuvo en la vitrina, recostando su cabecita bien rapada en el vitral, precisé que pensaba...
Cuantas alegrías pudiera lograrse y cuantas tristezas evitaría si a su lado estuviera un ejemplar padre...
Sonríe, quizá si leí su pensamiento, mira para todos lados de la calle, cruza la acera varias veces, creo que quiere perder el tiempo...
Como es físicamente?
De altura, es hasta mi oreja, de su peso podría decirse que no más de cuarenta kilos; tiene una sudadera verde, como siempre, una camiseta sin mangas no muy fina, un arete en su orejita izquierda, y en sus dedos anillos de cobre, acero y otros de carey seguramente. Y seguramente también sus alhajas e siempre, sus manillitas del “Verde” y en la billetera imitación Totto las fotos de sus jugadores favoritos, una hojita de marihuana reseca recuerdo de alguno de sus “parceros” de la comuna, la foto de una amiguita, un relicario miniatura y la estampa de la “virgencita”... Y en su tobillo, una piola roja con negro y verde de la cual penden traviesas la figurita del divino niño y la de la virgen María, ya con los cristales tan opacos que no se diferencian cual es poderoso o la virgen... Santísima confusión divina... En su brazo izquierdo bronceado, reluciente, el tatuaje que le hice, en letras chinas, no se si lo recuerde... Lloraba pero apretando un pañuelo entre sus dientes duró tres horas mientras le marcaba su piel con la maquinita que me inventé para dejarle mi rastro para siempre... Tinta vegetal negra, labrado en letras chinas quedó en su piel mi huella...
Su cabello escaso deja una colita de pelo por detrás, la acicala cada diez pasos, se pasa su mano por la frente, sigue su camino y yo le sigo, silente y curioso... Se detiene ante una venta de buñuelos, fritos y refrescos callejeros... Mira a su dueña, mujer paisa, de trenzas, limpia y pulcra, regordeta... Saca de una cazuela unos pasteles... Angel parece hambriento. La mujer le mira y le guiña su ojo izquierdo...
- se le ofrece?
Angel, sonríe, sigue su camino, se cubre el cuello para que nadie perciba que pasó saliva... A su doce lustros primaverales oscilantes... Aguantando hambre callejera. Quise llamarlo y ofrecerle, pero soy discreto y además quiero seguirle viendo sus rumbos desconocidos... Presiento que no ha cambiado mucho.
Llega al Parque, se detiene, sube la butaca y se sienta en el recostadero, las piernas bronceadas cubiertas hasta la pantorrilla, tiene arremangada la sudadera verde, como siempre... Se rasca la pierna izquierda, pone su quijada en la mano derecha que tiene recostado su codo en la otra pierna, bosteza...
Me acerco para verle sus ojos, presumo tristes... Lo están... Desdén me acompaña en estos casos, cuando salgo en solitario siguiendo los pasos de ángeles caídos. Y él, no habla con nadie. Tiene de seguro su cuerpo adolorido, dormir en las calles no es tan bueno! Mucho menos en camastros y menos aún acompañados de degenerados amantes... Se nota su cansancio, no se ve mal alimentado pero su cuerpo parece que ha sufrido, las ojeras de color violeta y gris me lo dicen... Se rasca la cabeza, se levanta con pereza y se dirige de nuevo al asfalto... Pregunta de forma pícara a un vecino que horas tiene, se mete los dedos en la boca, zarandea su cabeza, le pide una moneda y quien se la niega? Le da quinientos pesos... Acaricia la moneda, la tira al aire a dar unas vueltas como queriendo que se le multiplique... Se le cae, la recoge, le mira la fecha. Se detiene, hace cuentas con los dedos, se toca la boca y sonríe...
Camina con ligereza, menea su cuerpo como si bailara al acordarse de algo bueno, ahora brinca en tres pasitos y luego corre ligerito atravesando la calle; se ven los teatros, un restaurante gigante, unos video juegos, la heladería...
Pienso, que bien que invierta su dinero, aunque poco en algo de comida, si le alcanza me digo...
Pero no, su rumbo no es de ordinario... Se va enfilando curiosamente mirando hacia “las maquinitas”, los video juegos...
Maldito vicio me digo... Entra en el local y cambia su moneda por dos fichos. Las guarda como si fueran de oro puro; es extraño si fuese comida no las saborearía con tanto gusto...
Sale de nuevo de “las Maquinitas”... Se para al frente, pareciera que buscara a alguien... Se da vuelta, mira como juegan otros niños, como él, también hambrientos de seguro... Se saluda con algunos; extrañamente observo que todos tiene sus alitas invisibles, todos ellos son ángeles caídos...
- Mono vení!
Le grita un pequeñito delgaducho... Y se saludan de un medio abrazo de amigos. Se dicen cosas al oído, se ríen, miran otros niños y hablan de sus intimidades...
Saca el flacuchito un bombón de su bolsillo, ya está chupado pero tiene el papelito de su original envoltura. Se lo ofrece. “Mono” lo recibe sin reparo, lo desenvuelve y se lo pega en los labios, cierra los ojos y doblando su cabecita rapada dice como sensualmente:
- mmmm que rico!
Se ríen a carcajadas, el flacuchito pierde en el descuido su juego de maquinitas.
Toma de la mano a Monito y salen brincando. En la puerta le pide su bombón, lo limpia con el revés de la camisa y lo mete en su boca.
Sale corriendo hacia la otra acera, Mono se queda esperando a ver que pasa...
- Vení Mono te digo una cosa!
Mono cruza, le dirige su mirada leal y sincera, pone su mano en el hombro al más pequeño y le dice en voz bajita como de secreto bien guardado:
- A! sabes que Mechita? Es que tengo dos fichos. Nos los gastamos?
Se devuelven a prisa... Ya saben que alguien les busca, se miran, picaras y enredadas miradas que ya saben a que juegan....Serán sus matices juveniles, moldes para las manos de mentes enfermas...
Pero, no me equivoco y si, alguien los vigila, además de mis ojos curiosos y llenos de penas...
Me alejo sumido en tristeza, el llanto que cubre mis mejillas de nuevo mancha la acera y llueve... ya son presas de lo mismo... No quiero estar más triste por ahora... Volteo, veo detrás de sus humanidades cientos de ojos que les vigilan ansiosos de sus caricias, de sus besos, de sus imágenes que plasmarán en lienzos virtuales... Y me alejo triste, creía que acaso las cosas cambiarían, pero no cambian con los siglos...
Allí, como en un mercado de inocencias, los niños buscan y se entregan, como siempre, a quien les de su mejor propina...
Tal vez algún día vuelva, cuando hayan desaparecido las maquinitas, las miradas furtivas y sagaces de silenciosos amantes masculinos que esperan como en los valles a que estos conejitos estén hambrientos en la pradera para ofrecerles sus mejores frutos y manjares: el dinero y la compra de conciencias, sus cuerpos desnudos que ya no son suyos, durmiendo, si los dejan, en literas ajenas y sucias, de sábanas enfermas...
Volveré quizá cuando esto sea un infierno de enfermedades venéreas y loquitos caminantes pidiendo más monedas, no me agradaré porque intenté que diferente las cosas fueran; pero pareciese que al mundo le gustare como se pierde la inocencia virginal de los que son normales y en una noche de desenfreno y confusión se vuelven ángeles, ángeles caídos...Almas llenas de males que redondean el círculo y hacen de la vida un engranaje extraño, un mundo sin fin envuelto en estas penas de inocentes niños gratuitos que hacen de su infancia pasiones desenfrenadas en delirio de solitarios pederastas...
Recuerdo entonces, hace más de una década, en este mismo parque, cuando entre el llanto y las lágrimas del cielo que le llaman lluvias, me jure que solo volvería cuando el Dios que un día yo quisiera me dijo que abriera mi pequeña Biblia en el Salmo 137, que leyera en medio de esa lluvia pertinaz y fría lo siguiente:
- Dichoso aquel que estrelle tus niños contra las rocas...
No sabía en ese entonces que un tema musical muy famoso y muy bonito que se llama Rivers of Babylon era la replica del Salmo que refiero, ahora después de los años entiendo porque me gustaba tanto la letra que no entendiera, porque era para mi un lenguaje extraño...
video
Volví al infierno cuando aún sus llamas no se extinguían, por eso vi al Monito, a Mechitas y al resto de niños, ángeles caídos, aún ardiéndose entre las flamas de los pederastas que los condenan.
Mejor me alejo... Medellín que llamaba la Babilonia que caerá, acaso no terminará nunca la rueda de maldad que cobija tu seno?
Mejor me alejo, sereno, como cuando dibujé en un mural en la casa de Omar, un cuadro que les asustó el alma a todos los que lo vieron... El Edificio de Coltejer envuelto en llamas, la gente que se arrojaba por los ventanales y las azoteas! Las calles cubiertas de escombros y a fe que si uno permanecía algunos minutos viendo esas pinturas de colores arrojando flamas a diestra y siniestra, terminaría por escuchar los gritos de las gentes cayendo por los aires encendidos en teas humanas...
Que pena, pero fue lo que pude más inspirar a mi mano trémula que era como guiada por mis lágrimas tristes de sabor a sangre tibia...
Y me decía mentalmente mientras el pincel destrababa mis pensamientos:
- Si me olvido de ti Héctor Darío, ángel caído que por primera vez vi en esas callejuelas y antros de lenocinio, que se me seque la mano derecha, que mi lengua se detenga si me olvido de ti... Angel Caído...
Volveré a esta tierra montañosa y pujante que dicen, cuando el quinto jinete del Apocalipsis haya limpiado las calles que son tus venas, de la envenenada sangre de los pederastas, los proxenetas y los jíbaros que la hacen tan llamativa para los hombres pervertidos y en la cual vagan en los locales de maquinitas con sus alitas escondidas los Angeles Caídos...

marzo 29, 2011

Justin Bloxom, dear boy. Always In Our Hearts...

Prophecy? Other children will be angels too soon, and the worst, 
boys will go to heaven suffering...
SAY NOT PEDOPHILE
zero tolerance!

On March 30, 2010, 12 year-old Justin Bloxom died in Stonewall, Louisiana at the hands of a predatory monster. The monster who killed Justin was a repeat sexual offender. His name is Brian Horn, his contact in facebook...
Justin Bloxom & far too many other children have been hurt, sexually molested and, or murdered at the hands of predatory monsters. We cannot continue to slap the hands of these child predators, 'rehabilitate', then release them so that they can focus on another child.
We need to speak out, make our demands be heard by lawmakers. Show our strength in numbers to protect all of our innocent children!
Sparked by the March 30th murder of 12-year-old Justin Bloxom, two area lawmakers have filed last-minute legislation to restrict employment opportunities for registered sex offenders. Senator Sherri Cheek and Representative Richard Burford are calling their legislation the Justin M. Bloxom Bill. Should it pass, the bill -- among other things -- would prohibit convicted sex offenders from driving taxis, buses, and limousine.
Please visit us on Facebook on the Justice For Justin Bloxom page and sign our petition. To do so just go to the discussions tab and sign either locally if your in Louisiana or Nationally for out of state. If you need further instructions the directions are on the left hand side of the page. Thank you so much and God Bless.
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fecha: 29 de marzo de 2011 07:47
asunto: Justin Bloxom ~ Thank you
Thank you Joshua for telling Justin's story and remembering him at this very difficult time. It's been one year ago since anyone saw his sweet beautiful smile or heard his amazing laughter. One year since anyone has wittnessed his silliness and ability to make others around him happy, and feel good about themselves. That's who Justin was. He will always be remembered and his story will live forever. His purpose in life from the very beginning has begun. That being to educate others of the ugly reality that our precious, innocent, defencless and voiceless children are being preyed on, hideously abuse and at times even murdered in our homes, schools, churches, clubs, by our friends, babysitters, parents, boyfriends, girlfriends and by the technology that gives them the fuel to do whatever they want to get to our children. THE WORLDS CHILDREN! It is up to all of us to speak for these amazing children. To tell the world that this "epidemic" and "War Against
OUR Children" will NO LONGER be tolerated! We need to stop turning away just because the truth is to much to handle. "We can't handle the truth because it makes us sad, and ruins our happy little day so we turn away from it". Our lawmakers also ignore this reality! I bet our innocent children would like to turn away from it also...but are unable to because far to many are living this ugly hideous reality daily! The safety and protection of all Gods children must be the worlds number one priority. They are our future, and we all know how our future is looking. No more silence! No more lies! No more turning away until it happens to you or someone you love. It's far past time to put our children first. I could go on and on about my personal opinions, concerns and thoughts, but I'm sure you are well aware of those. Just know that we, at Justice For Justin Bloxom appreciate what your doing here on your page. You are spreading awareness and truth around the
world, your investigating, researching and letting the world know what's really going on "when most do not." Thank you from the bottom of our hearts. God Bless you on your journey of standing up and speaking out for the worlds most precious gifts from God himself, our children.
By the way, The Justin Bloxom Bill was passed on Aug. 15th 2010. The fastest bill ever passed in a Childs name.

Rhonda

marzo 22, 2011

Un niño callejero... Dios, estoy cansado...

video
Este triste poema se lo escribí a los niños de la Estación Leningradsky. Una verdad que ataca todavía muchas partes del planeta. Recomiendo el video. No respondo si luego de verlo, se dan cuenta de lo miserables que somos a veces, cuando nos quejamos de cosas tan insignificantes, algunos dejarán sentir sus húmedos sentimientos, llamados lágrimas, no debe darnos verguenza llorar por el dolor ajeno, es el principio para saber que somos verdaderamente humanos y no entes ingobernables que a veces queremos convencernos de nuestra inmortalidad...
Cuando se visualizan las penas ajenas,
las lágrimas propias se amansan...
Referente que agudiza los sentidos
y enaltece el don humano de la compasión...
En estas criaturas pienso cada noche,
pero en Diciembre suelen dolerme más las espinas,
y sangra, mi alma sangra...

A los niños de la calle...
"Dios estoy cansado..."
... Solitario en sus andanzas matutinas,
inocentes correrías de pequeño,
despierta en la colina de sus sufrimientos.
Se ducha en el sopor frío de su lecho...
La banca de su parque preferido,
envuelto en cobijas de viento...
Está nublado... Su futuro y su suerte
el destino ha marcado en su frente;
resecos los labios, dormidas las manos
los pies congelados, la espalda curvada...
A sus seis años, la mirada tierna
le ha abandonado...
Viste su chaqueta azul del diario
raída y sucia más de un año...
Su pantaloncito regalado, sin medias,
camisa de azul y celeste y opaco.
Se sienta en el suelo,
contento a cambiar su pantalón
por uno más nuevo...
Y viene un intruso a apartarle su escasa sonrisa,
sus ojitos se tornan en lágrimas, le han hurtado
su suéter dorado de mugre que tanto ha amado,
persigue al ladrón y le grita cabrón...
Devuélvanle su tesoro azul!
Se arrodilla muerta su esperanza,
sin nadie que le defienda... Se cansa...
Se toma su carita sucia con su manecita santa,
llora y se abalanza al altísimo en miradas
que nunca serán contestadas,
balancea desconsolado su cabecita mansa
pidiéndole compasión al cielo y
se oye de sus labiecitos abatidos:
- dios estoy cansado y sediento...
Y se toma su carita y llora triste...
Y lloro yo desconsolado...
No puedo hacer nada...
Tan lejos de la realidad he navegado...
Y digo envuelto en este océano de lágrimas:
- dios yo estoy también cansado...

josh Mayo 07

Los niños de la estación Leningradsky
Cargado por quomodo

DE NUEVO GRACIAS, PARECERÁ CRUEL PERO ES NECESARIO QUE SEPAN LA DIMENSION DEL PROBLEMA.
Una referencia del video completo, niños sacoleros y prostituidos, sacoleros de pegantes, pedrastas, violaciones, asesinatos... la realidad de nuestro país está gemela... no se aleja demasiado, documental de la vida real. perdonen de nuevo.

marzo 04, 2011

Schnauzi... 20-11

Marbled: han puestos tristes los ojos de mi niño...
sus sentimientos han herido...
Con sus lánguidas fuerzas pide al cielo
que la justicia aparezca...
Y justicia aparece rápida
 y toma la vid de la vida de la escoria 
de mente enferma, inferior y maligna...
Y se la lleva a su averno...
Help us...

DAVID MANZUR. Pintor Colombia 1929.
Yo veo que el animal tiene la misma inocencia de un niño al punto que los animales y los niños se entienden. Atacar, violar, martirizar un niño, es imperdonable y es lo mismo con un animal, el que le hace daño a un animal está capacitado para hacerle daño a un niño. Sobre el toreo siempre he dicho que es el triunfo o es el dominio de la inteligencia sobre la inocencia, la inocencia del animal y la inocencia del niño y desde luego yo me quedo con la inocencia...
Fondo 337 9.000 €uros

febrero 09, 2011

El oro del mundo no callará una sola palabra... Iglesia católica colombiana. Abusos sexuales niños

lunes 13 de noviembre de 2006 0:01 COT
El más sonado escándalo en la ICAR en Colombia (Iglesia Católica, Apostólica y Romana) tuvo como protagonista un video en el que el sacerdote Efraín Rozo confesaba fríamente sus culpas. Un personaje central de la historia del video es José Antonio Tavera, quien hoy cuenta para equinoXio su versión completa de una denuncia que en ocasiones es narrada por Toñito, un niño de 12 años, estudiante del Tihamer Toth en Bogotá en 1966..
La denuncia
En el año de 1964 Monseñor Villa realizó una visita al Tihamer Toth, y él pudo constatar lo que sucedía con los muchachos que allí residían. Al no ser autoridad de ningún índole, les dijo a los diosesitos que no existían problemas y que así lo informaría, los diosesitos que allí vivían y depredaban niños creyeron que la visita no arrojó ningún resultado y se generó confianza entre los pederastas.
En el año de 1965 se presentó en manuscrito una queja ante Monseñor Luis Concha Córdoba a pesar de que ya Monseñor Villa (citado en el video de Rozo) había realizado la visita, que se calló en su totalidad. Adolfo Félix Piñeros escribió de su puño y letra dicha queja a Monseñor Luís Concha Córdoba, quien tomó cartas en el asunto, se comunicó con Monseñor José Paupín y le informó de estos actos. De inmediato Monseñor Papín escribió a Roma directamente a Pablo VI, quien ordenó de improviso una visita apostólica, de la que se enteraron los pederastas en el mes de septiembre del año de 1965. Esa visita anunciada trastornó todo y se inició una campaña especialmente en los sermones de la misa diaria, del perdón, del trabajo por los pobres, de las malas interpretaciones, etc.
Luego, en la última semana del mes de octubre pasaron tres o cuatro días hablando con cada seminarista sobre el comportamiento de:
  • ÁNGEL MARÍA OLARTE ÁNGEL, JOSUÉ OLARTE ÁNGEL, GERMÁN PINILLA MONROY, EFRAÍN ROZO RINCÓN, JAIME PINILLA MONROY, GUILLERMO LEON CORRAL (todos estos sacerdotes Tihameres)
  • MARCO TULIO CRUZ (Rector del colegio del Rosario, que también tenia dirigidos espirituales), y
  • ANTONIO OVALLE, (Párroco de Fontibón que también intercambiaba niños con ellos)
Monseñor Córdoba solicitó al nuncio Monseñor José Paupín que escribiera a la Santa Sede y el Papa Pablo VI en primera persona ordenó una visita pastoral a Monseñor Uribe Urdaneta, quien expuso una por una las entrevistas con los seminaristas en la última semana de octubre del año 1966.
Los resultados de esa visita son los siguientes documentos, que reposan con 60 más en el juicio de la corte Federal del Condado de Los Ángeles. De esa visita se ordenó el traslado de Rozo y Pinilla, a EUA y Brujas (Bélgica) respectivamente.




Documentos proporcionados por el denunciante: Arriba: Carta enviada por Monseñor Paupín al arzobispo Luis Concha Córdoba en 1967. Centro y abajo: Transcripciones de algunas de las declaraciones de los alumnos del Tihamer Toth
El tercer párrafo de la carta es impresionante: “Nosotros consideramos que estas acusaciones son el fruto de una muy mala formación espiritual y a los sueños tan comunes en nuestros jóvenes y que por ende no se les debe dar mayor credibilidad y transcendencia. Es por este motivo y por las recomendaciones que nosotros hemos recibido directamente de Nuestro Amado Papa S.S. PAULO VI, que hemos querido hacerles a nuestros amados hijos Rozo y Pinilla, envueltos en este molesto y doloroso caso, un fraternal y amoroso llamado de atención y permitirles su desplazamiento a otro país, todo esto con el fin de que sea el tiempo quien cure las heridas y ellos puedan descansar de tan molesto caso”. (El subrayado es nuestro).
Los testimonios de los jóvenes contienen descripciones precisas de la manera como el Padre Rozo y el Padre Pinilla los abusaban sexualmente. ¿De dónde sacó Tavera estas pruebas?
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En la foto, los que están marcados con asterisco son víctimas de Rozo y los de cuadrado de Pinilla.
… Esa información la obtuve en la misma curia donde se pagó muchísimo dinero, en esa carpeta azul amarrada con cinta de dobladillo del mismo color se colocaron fotocopias y esa carpeta fue quemada por orden de Pedro Rubiano.
Rubiano no sabe cómo llegaron a nuestras manos esos documentos, él cree que son fotocopias simples y por eso es que dice tengo los originales, pero él no tiene nada. Quien certificó en Bogotá las copias en la notaría fue el Notario de la Corte, esa diligencia la realizó el 6 de Julio del presente año y para esa fecha puedo probar con mi pasaporte que no estaba en Colombia. Mi anterior ingreso a Colombia fue el 10 de octubre del 2005 y el último ahora para lasdeclaraciones a Caracol.
Entre 1970 y 2003, José Antonio no supo nada más ni quiso saber nada más. Mientras tanto, los documentos reposaban en aquel fólder azul, y el Instituto Tihamer Toth siguió con sus puertas abiertas. No pasó nada con el caso. Las cosas se quedaron absolutamente dormidas.
En 1970, que Rozo regresó de Estados Unidos me propuso vivir con él, aducía que yo era pobre y él podía mantener mis estudios y darme todo lo que necesitaba, esto sucedió en la Universidad Nacional y él recibió un golpe en la pierna.
MI madre se enteró del abuso [del] que fui víctima y me puso en manos de un psiquiatra (tres veces por semana) que durante 4 años me trató y me sacó de la crisis de identidad, afectividad y logró que superara mi dolor. En el año 1970 intenté suicidarme dos veces, no lograba superarme ni sentirme un ser equilibrado.
En el año de 1972, con Ovalle a la cabeza, el Tihamer Toth cerró sus puertas y pasó a denominarse Instituto de Jesús Adolescente, donde externos estudian bajo la dirección de la arquidiócesis decenas de “Toñitos” dizque para ser sacerdotes mañana.
En el año 2003 buscaba un libro de Monseñor Tihamer Toth titulado Joven de Valores. Al digitar Tihamer Toth la información que recibí fue esto.
Yo no fui capaz de reaccionar, leía y no creía. En ese momento quien reaccionó fue Toñito y escribió a El catolicismo pidiendo que esa noticia se borrara ya, que las cosas dichas ahí no son ciertas. Les enuncié lo sucedido conmigo (a elcatolicismo.com) y [con] más de 60 niños al menos en ese año de 1966. Recibí silencio, luego escribí a Pedro Rubiano y también silencio. Escribí a los nuncios de América, silencio. Al dicasterio Romano, incluí a Ratzinger [hoy Benedicto XVI], Prefecto de la Fe. Silencio. Arzobispos, obispos y vicarios de Colombia. Silencio.
Indignado por esta actitud que nunca imaginé, coloqué mi primera denuncia en www.semana.com y a los menos de ocho días la curia ordenó borrarla. Hablé una y otra vez con Juanita León y Alejandro Santos y me dejaron colocar nuevamente, advirtiéndome que no podía colocar nombres pues no era legal, ya que no existía más que mi palabra.
Toñito perdió el horizonte y no se dio cuenta del problema tan grande en que se metió, pues no tenía más que su verdad y era una acusación muy grave, que en ese momento le podría significar una demanda penal con cárcel. No importó, era Toñito y siguió adelante.
En yahoo.com encontré la lotería. Digité EFRAÍN ROZO RINCÓN y encontré esta web.
Allí estaba Rozo y ese fue mi primer triunfo, Estados Unidos lo acusaba. Varios de los que me ofendieron y me llamaron "loco desquiciado" se retractaron, me pidieron disculpas y posteaban “Rozo me ha decepcionado”. Estas respuestas se posteaban en www.semana.com, pero me borraron por influencia de la curia dos veces el foro, fue mucho lo que tuve que luchar para poder mantenerlo.
Pero nada contra Germán Pinilla, al fin encontré que el era Capellán de la Universidad del Rosario, que era Monseñor y además decía a boca llena ser orientador sexual, (ya no hay información pormenorizada de él en la web). Escribí a las autoridades del Rosario y silencio. Si Pinilla en ese momento aceptaba el poder del Rosario y me demandaba penalmente, [él] hubiese salido triunfal y yo estaría preso, pero la cobardía del pecado les hizo reflexionar ya que siempre escribía mi denuncia con copia a ellos.
Creo y con plena certeza que fue la decisión de Toñito lo que les obligó a callar esperando que me canse y les deje en paz.
En diciembre del 2005 recibí una carta de la KBLA, de Anthony Demarco, y me pidió mi declaración ante la corte y aquí estamos con las más grandes pruebas presentadas al mundo, pruebas legítimas, originales y ni una sola fotocopia.

El juicio y los sobornos

La Iglesia está desconcertada y no sabe qué hacer, no dan ninguna declaración al respecto y claro todos esperamos la declaración del Juez. El 2 de enero de 2007 el Juez Federal de la Corte Superior de Los Ángeles estudiará el caso, nombrará jurado y ya se realizarán las declaraciones presenciales tanto de Ernesto como yo. Félix no, él siendo testigo y declarante no es ficha fundamental pues el video sólo reconoce a Ernesto y a mí. La Declaración será presencial en Los Ángeles.
Al momento le han ofrecido 90.000 dólares a Adolfo para que se retracte diciendo que fue obligado por los abogados a tergiversar la verdad. Esta propuesta se hizo por parte de la Iglesia.
Ospina me llamó el domingo 15 de octubre a las 15:01 y me dijo:"Hemos reunido 150.000 dólares para ti, ya tienes a Rozo que fue quien te hizo daño, déjanos en paz a Germán y a mí".
El oro del mundo no callará una sola palabra.

Las palabras de José Antonio Tavera y de Toñito sobre el Padre Pinilla serán escuchadas en Los Ángeles el año entrante. El relato del abuso sigue siendo la mejor manera de superar aquello que ha sido imposible olvidar. Creo que si es posible rescatar una denuncia de tantos años de intento de olvido, es posible que la justicia llegue para todos los acusados en 1966 por los niños del Tihamer Toth.
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enero 02, 2011

Como matar a mi mejor amigo... Lealtad es franqueza oportuna.


Cuento al Fenix...
... Un niño grande. Te ven como un niño y pareces uno. Pareces un niño, como te escribí una vez en un mensaje de celular, un niño malo con canicas y resorteras dentro de los bolsillos, un niño que necesita que lo escuhen, que lo miren, que hace muecas por las ventanas.
Para que las profecías se cumplan.
Dic 27 2007
Los verdaderos amigos son ángeles caídos del firmamento.
Por eso conservan su alma pura de niños hasta la muerte...
No son solamente personas que van por la vida...
Son esos que se entregan para siempre.
Esos que te dan la mano sin preguntarte nada.
Los verdaderos amigos se apoyan en tu hombro a llorar
pero también a reírse...
Te miran y te curan con sus encantos mágicos secretos.
Los amigos verdaderos son seres siniestros
que se lanzarían al abismo a salvarte.
Son lo más valioso de este misero punto en el universo.
No se venden, no se entregan, no traicionan y callan tus secretos
Los verdaderos amigos te dicen:
- Solo tú puedes entenderme...
Las lágrimas densas, escasas, caen confusas, románticas, aletargadas cristalinas en las curtidas hojas de mi libro preferido: lo cierto, es que tengo dos realmente, dos hermosas obras, por dicientes, tiernas, por amorosas, expresivas, por contener los secretos más hermosos de la vida, por ello, nunca me cansaré de derramar sobre estos, mis libros y amigos preferidos, lágrimas, llanto sincero, porque me escuchan sin hablarles, leen mis pensamientos y con sus hojitas amarillas me acarician, me transforman el tedio, la tristeza, el descontento, en hermosos momentos… Mis obras favoritas, Mobydick y El Principito. Pero, esta vez, le toca el turno a El Principito, estaba repasando por no me acuerdo cuantas veces ese capítulo del piquete en el tobillo, que lágrimas me saca sin necesidad ya de leerlo; bastaba saber la página y el sentimiento interno que desboca ese compromiso de lealtad de amigo, de escuchar los lamentos de mi pequeño Principito, contando sus vivencias, batiéndole su bufandita el viento, sus ojitos puros… Si sigo contándoles seguro no podré continuar con mi relato, terminaré llorando cabizbajo envidiando la suerte del dueño del planeta más pequeño del mundo; aunque algo irónico, he intitulado este relato: “como matar a mi mejor amigo”
Suena algo bizarro, macabro, pero, es producto de un concienzudo análisis de dos minutos que concluí, tras pensar, que no siempre la lealtad del amigo es suficiente premio humano, para retribuirle a alguien el amor de hermano. No, es confuso, pero relajante, saber que los amigos verdaderos como los que yo tengo, mis libros, te salvan de coartadas espeluznantes, que a veces vienen de esos que se dicen nuestras mejores amistades.
 Manos a la obra entonces. 
Corrían años difíciles de adolescente, quizá más de niño, porque en esa época, doce años tenía, era linda precisamente por eso, porque se sentía la alegría, el descomplique de la vida, no como ahora, que parece imposible vivirla a plenitud para los chicos de esa edad en estos tiempos…
Sentado, más que leyendo, meditando con mi Principito en las manos, contándole mis tristezas, la lejanía de mi madre, la enfermedad de mi abuelo, mi maestro, mi protector, mi amigo grande… La lucidez que tengo siempre ha sido como un problema para cada edad, si bien a los doce años, no perdía mi lugar en el grupo de alumnos sobresalientes académicamente, también tenía tiempo para divertirme con los compañeros, aunque siempre preferí estar averiguando cosas, leyendo, aprendiendo, o esporádicamente enseñándole a alguno que viera yo sorteando los difíciles laberintos de las matemáticas o la biología, que los hay muchos aún hoy todavía, diría que son más que antes. Afortunadamente, estuve esa época en el campo, con mi abuelo, mi madre en la ciudad y bueno, para que contar más. Recostado en un arbolito que ya casi estaba seco, porque algún desalmado se le ocurrió cortarle la corteza en rededor por la parte de abajo casi pegada a la tierra, el motivo, no se a quien se le volvió estorbo y decidió hacer que se secara mediante ese procedimiento, sin tener en cuenta el sufrimiento y la agonía que el arbolito experimentaría al hacerle esa extensa incisión asesina.
Tan entretenido estaba que ni me fije en las frases vulgares y burlescas que un compañero muy encopetado lanzaba en contra mía, yo, sin estarle haciendo nada.

Logré despertar de mi encantamiento algo molesto; levanté la mirada y allí estaba, Jesús, no se porque le pusieron ese nombre sagrado para el medio oriente, sabiendo que iba a crecer con el mismo diablo dentro, por su mirada, su caminado, por sus actitudes, podría decirse que su liderazgo era el análisis crucial que se hace del dictador ocasional de esos que surgen a veces en la humanidad, que dejan una historia nefasta. Pero en ese momento había que detenerlo. Algo más acuerpado que yo, afortunadamente mi abuelo me daba una alimentación nutrida, y las labores cotidianas, el ordeño, la huerta, me permitieron con disciplina formar un cuerpo atlético como para defenderme de cualquier arremetida de los futuros dictadores como este, que ahora tenía al frente.
Me puse de pie lentamente, no sin antes pedir disculpas a mi Principito por la interrupción tan brusca, cerré sus hojas y cubrí la solapa con mi suéter para que no viera, en caso de llegar al extremo, el mal ejemplo que le daría, de resolver las cosas por la violenta vía, pero, era necesario también forjar respeto, porque de lo contrario, las cosas día a día empeorarían, así que consideré oportuno el momento de defender mi tranquilidad y la intimidad que siempre he respetado en los demás.
Quedé frente a frente con él, nuestro curso era solo de varones de entre los 10 años y hasta los trece, unos más grandes otros más pequeños, otros muy parejos. Se hizo el círculo de siempre, unos que azuzan, los amigos de él, que amigos, digo los compinches, todos de bajo rendimiento escolar, indisciplinados y de esos dicharacheros que cuando no encuentran otra forma de incomodar, simplemente te arrojan piedras, te esconden los cuadernos, te halan el cabello, te pintan en los baños como si fueras un monigote de caricaturas que has de ser expuesto para las burlas.
Otros, callados, mordiéndose las uñas, serenos pero profundamente asustados, con sus pies juntos, bien peluqueados, inquietos de que ha de pasar, de esos que se sienten muy mal cuando se comenten injusticias, cuando a alguien golpean, cada golpe lo sienten como si fuera en su humanidad, casi todos ellos los más pequeños, los relegados por su estatura y su juicio, yo, me cuento entre ellos, aunque soy un poco más grande.
Fijé la mirada, serena exteriorizada, la respiración pausada, como me enseño el abuelo diariamente, no para pelear, sino a manera de dosificar las energías, para que alcancen hasta el final de la faena.
Se ensanchan los hombros, las piernas se templan, se aprieta el trasero con fuerza, las manos sueltas, tranquilo me digo una y otra vez en tono mental muy lento…
Jesús se acerca, desafiante, los puños crispados, el ceño fruncido, la cabeza baja, para parecer más fiero diría… Doy un paso medio atrás y espero, echo el cuerpo hacia delante, cosa de instinto diría, él se frena, me mira fijamente, pero luego su mirada se pierde detrás de mi, como si no resistirme mi fijeza, paciente espero, se escuchan gritos de vivas y vamos! Pero el casi no se mueve; entonces me dice señalándome con su dedo índice:
- soy más grande que tu, no se te olvide… Y se sube un poco para asustarme…
No digo nada, no lo pierdo de vista, ni a él ni a sus compinches, el campo de visión como que se crece, ahora solo los veo a ellos, al resto, no los detecto, solo escucho sus respiraciones y pálpitos, solo percibo sus sentimientos de miedo que me pase algo. Retroceden, entonces Jesús avanza dispuesto y decidido: - comience!  Me dice agresivamente…
No le respondo nada, ahí permanezco sin moverme pero alerta, muy atento a sus movimientos, veo su pulso, siento su respiración acelerada, su cuello palpita, sus ojos están continuamente desviándose hacia los lados…
Entonces se lanza!, Como en medio segundo o menos, no se como, porque no ha habido entrenamiento, doy un paso al lado y mi mano izquierda sale disparada hacia su vientre…
Se escucha un quejido seco y luego un estrepitoso ruido contra el suelo, sus ojos enloquecen, su piel se pone muy blanca, se estremece y pide auxilio ahogándose en sus propios ecos… Todos callan… Los más pequeños esconden su sonrisa entre sus manitas temblorosas, sus ojitos, como los de mi Principito cuando está contento, cuando ha logrado algo valioso que ha luchado desde siempre me despiertan del letargo… Ahora veo todo el entorno, Jesús está en el suelo, ha caído por primera vez, me asusté un poco cuando lo ví como se retorcía, asustado, indefenso, apretándose la barriga, y moviendo en frenesí las rodillas, casi abriendo un hueco en el suelo, transcurrieron unos segundos eternos, nadie se acercaba, sus amigos, no atinaban a decir nada, no se acercaron a auxiliarle. Entonces, instintivamente me abalancé sobre él, todos creyeron que a rematarlo, le grité: - tranquilo, acuéstese!
El me hizo caso inmediatamente, me puse sobre su cabeza de pie y le tomé los brazos, los batí en círculo mientras le decía acompasado, que respirara conmigo…
Así lo hizo…
Se puso de pie con mi ayuda, se sintió apenado… Tuve ganas de abrazarlo, quizá llorar sobre su hombro, no se, lo miré a los ojos, el hizo lo mismo pero en seguida bajo su mirada y se alejo solitario por el trechito que lleva de la cancha de fútbol a la escuela.
Volví a sentarme en el árbol agónico, no sentí nada diferente a remordimiento pero no lo exterioricé, ya que hubiera sido tomado como debilidad, como siempre.
Antes de concentrarme en leer, los chicos más pequeños me hacían miradas de contento, de satisfecho, como felicitándome por lo hecho sin decir palabras.
Tratando de volver a la normalidad, estuve durante unos segundos mirando el panorama que me rodeaba, de por si algo sospechoso, mucho silencio, pesado el ambiente.
A lo lejos, vi salir a Jesús del salón en la escuela, venía con la mano en el estómago, caminando algo de prisa.
Al llegar reunió a todos los compañeros y dijo muy convincente:
- La profe nos dejó ir a la laguna a divertirnos un rato, entonces vamos!
Yo no me emocione ni un poquito, esos planes no me gustaban porque era para aprovecharse de sus habilidades mañosas para humillar a los demás, junto con sus amigos.
- Vamos Augusto! Me dijo en tono militar
Yo le respondía que me quedaría leyendo, nada más, a lo cual refunfuño poniendo de nuevo cara de enojo…
- Que vamos o que quiere que lo obligue
Y se me acerco rápidamente como para alcanzarme antes de ponerme de pie, pero yo ya lo había sospechado y ágilmente estuve dispuesto antes que lograra llegar a mi lado.
- Venga no peleemos más, quiere ser mi mejor amigo?
Me sonreí, no de alegría, sino de saber que el me creía tonto. Me tendió la mano para sellar ese pacto que quería de amistad “eterna” y sincera…
Le di la mano sin descuidarme. Luego se dirigió al grupo de sus amigos y les dijo algo. Entonces todos empezaron a tratar de convencerme de que fuéramos al lago, que quedaba algo alejado de la Escuela, donde iba yo si, pero bien acompañado casi todos los días, a pescar, a leer o simplemente a nadar un poco para relajarme.
Les repetí tranquilamente que no, y a pesar de eso siguieron insistiendo por otros minutos hasta que se cansaron de mi negativa. Los más pequeños se hicieron como por instinto detrás de mi, como buscando protección, comprendí entonces que me debía a ellos por lo menos en ese momento, me volteé y empecé a hablarles de otras cosas que no fuera fútbol o hacer diabluras, que de las dos ninguna me ha gustado nunca.
De nuevo Jesús se me acerco diciendo en tono rogativo:
- hágale, vamos al lago, por la amistad si?
- No, gracias, me quedo con ellos a explicarles matemáticas o leerles mi libro, ellos tampoco irán a acompañarlos.
Todo quedó en silencio. Se alejaron sin disimular la ira refunfuñando entre los dientes con dirección a l lago, eran unos veinte, más de la mitad del curso, los otros chicos se quedaron conmigo, poniéndome la mano en el hombro o diciéndome cosas de lo acontecido anteriormente, a lo que les respondía que nunca en esos casos había que cantar victoria que solo es un paso de muchos que deben tomarse.
Leí un buen rato El Principito a los niños que se quedaron a acompañarme, un buen amigo da la vida por uno, eso lo supe minutos después, de seguro, entenderán lo que digo.
Contentos por las explicaciones que les daba con cada párrafo y las voces que yo cambiaba con cada uno de los personajes de mi preciado libro, nos hemos dispuesto luego a coordinar un juego de rondas o algo parecido; estábamos casi por ponernos a jugar quemados (un juego como perseguidos, donde se corre tras los otros chicos a tocarlos y dejarlos en estado voluntario cataléptico, mientras sus otros amiguitos de equipo los tocaban de nuevo para librarlos del encantamiento), cuando de repente viene uno de los amigos de Jesús, trastabillando por la vía que lleva al lago,  llorando y con un ojo golpeado, me abrazo como pidiendo auxilio, llorando sin contenerse, le vi los codos raspados y las manos sucias tanto como las rodillas, le dije: 
- cálmese, que pasó porque le pegaron?
Se sentó sollozando, lo que me diría, nunca ha podido olvidárseme y es más, he sabido que varias veces, he podido salvarme de que me hagan daño.
- Venga, cuénteme que pasó?
Ya calmado, me miro sollozando todavía y dijo la frase concebida, llena de terror:
- Es que Jesús quería matarlo, quería ahogarlo en el lago, por eso le insistía tanto que fuera con ellos, fue al salón a sacar una cuerda para amarrarlo…
Me asusté terriblemente, hasta donde era capaz de llegar un ser tan pequeño de edad y de mente por su orgullo insano?
No supe que hacer, si decirle a la profesora, contarle al abuelo o que…
Nada hice de eso, solo corrí al salón, tome mi cuaderno de tareas y escribí la historia que ahora les relato. Ese cuaderno se me perdió unos años más tarde, pero siempre lo llevé en la maleta.
Cuando terminé de escribirlo se lo leí a todos los chicos que estaban conmigo, ellos escucharon atentos, algunos asustados, otros no tanto, lo tomaron muy suavemente.
Cuando llegaron del lago Jesús y sus amigos, le pedí al profesor si me dejaba cinco minutos antes de la salida para hablar con mis compañeros de un proyecto que tenía para la escuela pero que necesitaba estar a solas con ellos. El accedió, sabiendo mi conducta y comportamiento académico.
Cuando el profesor salió, abrí el cuaderno y empecé la lectura así:
- Como matar a mi mejor amigo…
Todos escucharon atentos, Jesús y sus amigos sintieron tanta vergüenza que no salieron del salón sino después que todos los demás nos habíamos ido… Allí se quedaron, preocupados si yo le diría al profesor acerca de sus andanzas…
Al otro día, de regreso a la escuela, vi extrañamente un silencio sepulcral en Jesús y sus amigos, él, cambió conmigo, no me volvió a hablar pero tampoco me faltaba al respeto o me amenazaba como antes, igual se portaba con los niños que estaban a mi lado, no se que pensó él acerca de mi escrito o de la decisión  que di para manejar la situación presentada; meses después mi abuelo leyó mi historia, no me preguntó nada, solo se quitó sus lentes, me miró profundamente y con sus palabras tan sabias como siempre fueron, me hizo una seña para que me sentara en su regazo, me acaricio el cabello con sus manos arrugadas y en el oído me dijo:
- Augusto, serás tan grande como el emperador que una vez vi en una revista, un héroe dicen por allá de otros continentes. Nunca, jovencito, nunca dejes que te hagan daño, ni tu mejor amigo, nadie, nadie tiene derecho de hacerte daño. Me gustó mucho tu escrito, te felicito.
Me recosté en su pecho que se balanceaba con la respiración de quien le da paz a todo el mundo, justo como las hojas serenas al viento, que a diario veía volar sedientas de descanso buscando el suelo… Y me dormí, como tantas tardes escuchándole cantar sus canciones campesinas, dulce arrullo para un emperador en ciernes seguramente, como me decía mientras sus ojos claros dejaban escapar la lucecita que aún tengo en mis pensamientos diarios… 
Hoy día, a raíz de la invitación insistente de un amigo llamado Alberto para que lo visite en su ciudad, le he dicho, que si lo que quiere es matarme que me diga (claro es broma!), le he relatado mi cuento escrito de la realidad, y me respondió de forma muy graciosa, que si alguien se moriría sería él pero de risa, de saber que algo así me había ocurrido, pero sobretodo la salida que tuve sin ser violento, agresivo o vengativo.
El, es mi mejor amigo en este momento, esto lo digo en serio, y no creo, no creo que quiera llevarme a algún lado a matarme, sin embargo, espero que este relato sirva para recapacitar acerca de si en verdad existen “los mejores amigos” y que intenciones tengan contigo… Sobre todo cuando te inviten a pasear a los lagos o a los ríos. Para rematar la faena, recibí hace unos momentos otra carta de mi amigo Alberto, mejor de mi hermano, donde me dice que ahora el tiene miedo, dicho en sus palabras es el párrafo que a continuación expongo:
- Augusto, estoy algo preocupado con tu relato acerca de matar al mejor amigo; resulta que me puse a pensar en un cuento de hace tiempo que dice que un hombre que quería tener un importante empleo, es tan pesimista, que vía al trabajo que pretendía se puso a pensar negativamente acerca de lo que le dirá su supuesto jefe, se hace muchas preguntas y objeciones, siempre terminando por pensar que el jefe es una mala persona, que le dirá que no definitivamente cuando llegue a pedir el empleo. Cuando entra a la oficina del jefe próximo y antes de que este le diga algo, el empleado simplemente lo mira de mala manera y le dice: - sabe que? Ya no me interesa su maldito trabajo!...
Por ello me hallo preocupado, que tal si tu vienes a Bogotá y estás tan delirante que por pensar que quiero matarte cuando me veas me mates! Te espero de todas maneras, ya que si morir viene de tus manos, será como un poema el eterno descanso de mi alma buena y bien intencionada… Att. Alberto.
Así concluyó pues mi amigo su carta, me disponía a responderla, pero me dije, la mejor manera de demostrarle mi aprecio y mi confianza es llegarle hoy mismo de sorpresa y abrazarlo…
Pero, viéndolo bien mejor le aviso, que tal resulte que se asuste que en verdad quiero matarlo y se defienda? Ya no se que hacer, será mejor decirle que venga a Medellín a que me visite y nos iremos los dos a su tierra… No creen?