febrero 26, 2012

Ningún canalla dormirá en paz... Crónicas Iglesia católica corrompida

Juan Diego: Ojalá que puedas vengarte de la moral falsa e hipócrita de la iglesia que hirió tu libertad, ojalá puedas sonreír en paz sin la esclavitud mental de las religiones... Un abrazo hermano en luchas, sacaste la espada y ya no la guardes, te lo pide un guerrero de siempre!
Fuente Original: elojodelcangrejo.com cronicas... ningun canalla dormira en paz
Responsable Autor: Valiente Juan Diego Restrepo Toro
jdiegorestrepo@gmail
.com
LAS VALIENTES VICTIMAS!

LOS VICTIMARIOS
Jorge Antonio Restrepo Montoya: El “Mono”
Un hombre de religión obsesionado con pavonearse con los uniformes de la Cruz Roja. Un pedagogo. Una vergüenza para la Iglesia Católica. Mezcla inaudita del maestro paternal y del más ruin pederasta. (Foto tomada de su perfil de Facebook)
Parte 1. Víctimas

Revelación
Muchas veces me pregunté cómo escribiría esto, si con una carga de artillería, si relataría con crudeza los hechos, cómo contaría un secreto que no quise guardar… fui acosado y abusado sexualmente por un profesor, el director de mi grupo, cuando cursaba los primeros años del bachillerato.
Jorge Antonio Restrepo Montoya, su nombre.
Los años del liceo
Ofensivo. Nauseabundo. Verde. Cruel. Inmoral. Todos adjetivos perfectamente aplicables al protagonista de esta náusea. Nunca toqué el tema. Ni cuando estaba en el Liceo Municipal Concejo de Medellín, por allá entre la niñez y la adolescencia, en el momento en que debí decirlo a mis padres. Sin temor.
Relataré los hechos por primera vez, valiéndome de las palabras para romper la cadena. Giro tierra atrás, devuelvo el tiempo en días y minutos. Reconozco los rostros de mis compañeros, sus bromas en clase. Las mañanas de disciplinada atención. Hallo el eslabón podrido. El acoso y el abuso sexual. Los ojos del profesor. La depresión.

El Santo Padre en Medellín
Arropado en una doble cruz, la de Cristo y la Roja, el “maestro” era el representante de Dios en el colegio. Por un lado, un laico declarado que le dio la mano al Papa cuando visitó la ciudad, un hombre fiel a la férrea estructura católica, y por el otro, un generoso voluntario de la Cruz Roja en Medellín. De hecho nos formó en la Cruz Roja de la Juventud, orientándonos, llevándonos a campamentos donde nos enseñó que la Cruz Roja de la Juventud tiene como objeto inculcar el ideal de paz de la Cruz Roja en los niños y en los jóvenes; cuidar su salud; ejercitarlos en la comprensión de los deberes de solidaridad humana, cívica y de protección a los recursos naturales; y por último, desarrollar en ellos el sentido y la práctica de la ayuda mutua, con respecto a la juventud de su país y de todas las naciones.
La foto con Juan Pablo II permanecía sobre su escritorio como insignia. Dentro del cajón, otras fotos más oscuras que lo condenarían al infierno.

Parte 2. Villano

El lugar de los hechos
Es 1996, año bisiesto. Los estudiantes del Liceo Municipal Concejo de Medellín escuchamos rock, vemos Caballeros del Zodiaco, vamos a Unicentro y nos roban la LeSporsac. Yo me pierdo entre tantos niños y niñas, y jóvenes, y empleados, y maestros, en ese colegio con canchas, patios y árboles de mango; con laboratorios para los de once y con una pequeña sede de la Cruz Roja que sirve de enfermería, lugar silencioso, del pasillo aislado; lugar privado que cierra por dentro. Donde el abusador saca provecho de su mayoría de edad, de su fuerza, de su estatura y del miedo que causa a los niños.

El delito
El “Mono”, como lo llamamos los alumnos, siempre dice qué hacer. Fue coordinador de disciplina del colegio, director de grupo y ahora dicta la clase de religión. Tiene una obsesión. Se pavonea siempre, camina solemne por los corredores del colegio, vestido con los uniformes azules de la Cruz Roja. En su clase aprendimos que, siguiendo la doctrina y la moral, se podía identificar a los pecadores y diferenciarlos de los cristianos puros como él. Había pasajes de la Biblia que servían de sentencia para pecadores alejados del verdadero camino. Adoctrina. Habla. Y yo lo odio. Los dedos que abusaron de mi cuerpo el día anterior, me enseñan religión el día siguiente. Como víctima del acoso y del abuso, me doy cuenta de otro delito usado con otros niños: la pornografía infantil.
Es cuando entra Julio César, protagonista en esta historia. Es 1996, año bisiesto.

El silencio
Cuando ya el daño estuvo hecho, explicó cómo lavar la culpa. Según él, había una manera de obtener perdón: simplemente dígale al cura cuando lo confiese, que cometió actos impuros con alguien de su mismo sexo. No hay necesidad de decir nada más. No tiene que dar detalles porque él lo va a absolver, le da una penitencia, la cumple y listo, ni una palabra a nadie.
Este hombre tuvo a cargo cientos de niños y niñas.

Parte 3. Vox populi
La vida siguió
Siempre entendí que lo que sucedía no era “normal”. Tuve la sensación de dejar pasar el momento adecuado. Sentí rabia e impotencia. Pasaron los años y yo no pude olvidarlo, me revuelve, no me deja tranquilo la idea de que esto quede en el silencio, de que ocurrió con otros niños. Tengo necesidad de justicia. -Pero si tanto tiempo pasó- exclamará el abusador al leer estas líneas. El poder consiste en tomar el miedo de otros en nuestras manos y mostrárselos. Pero hoy, cuando no hay miedo, el silencio deja de ser cómplice. El que calla, encubre. Así de simple.
Todos en la vida hemos sido héroes, culpables, testigos, locos o víctimas. Por los días en que ocurrió no lo dije. Luego me hice el de la vista gorda. La distancia desde aquellas desagradables mañanas se hizo más y más grande. Callé. Temía herir a mi familia, traer más problemas a casa o desatar una reacción desmedida. Estuve confundido. Aturdido. Sentí culpa por no revelarme, por quedarme quieto. Incluso, pensé en los hijos del profesor ¿Qué hubiera pasado con ellos? Aquella familia que en sus cátedras nos pintó como ideal y nos la coloreó de santidad, porque él era el faro, el que alimentaba el amor a la madre, a la Virgen, a la educación; el que nos preparó para la comunión y nos llevó a confesar; el guía, el que nos cuidaba y aconsejaba, y nos obligaba, y nos abrazaba, y nos besaba… ¿Cuántas veces, aparentando piedad y devoción, engañamos al mismísimo demonio?
En aquella época, los medios de comunicación apenas si hablaban de temas de acoso y abuso sexual. No había Internet, ni Facebook, ni programas de televisión sobre sexualidad. Los colegios implementaban currículos de educación sexual medicalizada, con conceptos vagos, donde se entendía educación sexual como la prevención de las enfermedades de transmisión sexual y del embarazo adolescente. Esa pobre visión católica sobre el asunto.

La rabia por Facebook
Los alumnos del Liceo Municipal Concejo de Medellín en 1995.

Una amiga publicó una foto en Facebook y se desencadenaron los hechos recientes. El silencio quedó desactivado.
En la imagen aparece una cuarentena de muchachos con la camiseta de la Cruz Roja de la Juventud posando para una foto en la biblioteca. Aparecí etiquetado. Es 1995 y tengo trece años. Estoy parado en la izquierda, y en el lado opuesto, allá en la extrema derecha, sonríe el profesor de religión que se aprovechó de mis dudas, aumentó mis temores y les dio la forma que quiso.
Los compañeros comentaron entonces la “vejez de la foto”, los “bonitos recuerdos”, una compañera escribió: “…Yo también tengo esta foto, pasábamos súper en los campamentos, qué lindos recuerdos, en la cara se nos notaba esa inocencia…”.
Entre los comentarios, me llegó al correo una notificación con este mensaje: Jorge Antonio escribió: “Los llevo en el alma oro por ustedes diariamente ustedes fueron la felicidad y la razón de mi magisterio no me olviden escríbanme en mi información aparece mi correo”, así, tan campante.
En el colegio aprendí de Isaac Newton que toda acción tiene reacción igual y opuesta.
No me contengo jamás. Reventó lo que había callado. Inmediatamente comenté en la foto: “Lástima que no recibimos una educación laica como debe ser, sin embargo amo al liceo a pesar de la carga católica-hipócrita-chupacirios que nos daban los profesores en sus cátedras y fuera de ellas, camanduleros, rezanderos (nada entre cielo y tierra se queda oculto)… que inocentes niños fuimos… de todos mis compañeros tengo un maravilloso recuerdo…. pero esto fue lo que realmente debió pasar entre profesores y estudiantes, DISFRUTEN EL VIDEO: http://www.youtube.com/watch?v=oyy1NenrSpc&feature=fvst”. En el link adjuntaba el video de “Anotherbrick in thewall”, canción de Pink Floyd. Estaba lleno de rabia. En un instante me reencontré con el pasado y lo único que puedo buscar es justicia.

Cicatrizan los charcos en la noche
La jaula se ha vuelto pájaro
¿Qué haré con el miedo?
Alejandra Pizarnik

Hoy, cuando hago la denuncia pública, reflexiono sobre el acecho, sobre el “nadie se puede enterar jamás”, y no puedo comprender por qué suerte sicológica los niños y adolescentes víctimas del acoso o del abuso, nos quedamos callados ¿Cómo actúa el miedo? Que haya estado empaquetado o almacenado en cualquier estante de la memoria, no quiere decir que no exista. Estuvo olvidado, ahí, donde la intimidación lo mandó, porque cuando se ejerce el poder con amenazas, el diálogo no vale.

Julio César
¿Cómo abordar a un hombre que apenas reconoces para decirle que fuiste testigo de su sufrimiento? Una de aquellas mañanas en la sede de la Cruz Roja en el colegio, Jorge Restrepo, persuasión o morbo, me mostró cinco fotos en las que aparecía Julio César-niño desnudo.
15 años más tarde y movido por la foto publicada, encontré a Julio César a través de Facebook. Pedí su número. Lo llamé decidido. No sabía exactamente la manera en la que lo iba abordar. No tenía las palabras. Lo invité a tomar un café. Nos encontramos a las siete de la noche de un viernes. Actualizamos un poco la vida, intercambiamos profesiones y planes. Nunca fuimos amigos, pero nos reconocíamos, él cursaba un grado inferior al mío.
Sin más, me fui despachando. Te sorprenderá por qué estamos acá, le dije. Yo fui víctima del acoso y del abuso sexual cuando era un niño y sé que a ti también te pasó. Entonces, mencioné nombres y apellidos, Jorge Antonio Restrepo Montoya. Aunque pasó el tiempo, y ahora ando por los treinta, aparece así no más el recuerdo y me duele en el alma haberlo callado. El muchacho cambió de colores, yo estaba pálido.
Juan Diego, me dijo, en este momento pueden pasar dos cosas: una, que yo te diga que no ocurrió y dejemos las cosas así; y otra, que yo te diga que eso sí pasó, que es efectivamente lo que te voy a decir, a mí también me pasó men… y a nadie se lo he contado. Yo, jamás en la vida, imaginé que alguien iba a hablarme de este tema.
Le ofrecí que me acompañara en los pasos que daría hacia la justicia. Dijo que estaba conmigo.

El camino de la justicia
Definición de abuso sexual según los protocolos de atención a la niñez maltratada: “Todo acto en el que una persona, en una relación de poder, involucra a un menor en una actividad de contenido sexual que propicia su victimización y de la que el ofensor obtiene gratificación. Se entiende la relación de poder como aquella que nace de una diferencia de fuerza, edad, conocimiento o autoridad, entre víctima y ofensor”.
Un fiscal experto en el tema me dio una noticia desoladora: el delito ya prescribió. En mi caso, Jorge Antonio Restrepo Montoya sería investigado por los delitos de acoso sexual, acceso carnal abusivo, y en el caso de Julio César, pornografía. Pero han pasado más de 12 años, que era el tiempo límite que estimaba la legislación de aquella época para que los casos de abuso sexual fueran denunciados. Aunque ahora las cosas han cambiado con la Ley de Infancia y Adolescencia, pues estos delitos prescriben 20 años después de que la víctima cumple los 18 años. Pero esta norma no me ampara.
Con las vías legales agotadas, encontré una referencia al Macbeth de Shakespeare que dice: “Me atrevo a hacer todo lo que es propio de un hombre, quien se atreve a más, no lo es”. Queda entonces visibilizar el caso. Contarlo, exponerlo, repetir y repetir.

Nada queda oculto
“No habrá recompensa para los perversos, pero los justos pueden alcanzarla cuando les apetezca”

V for Vendetta

El silencio es frágil, un grito puede romperlo. A quienes dicen: “a mí me pasó también”, a los que callan, a los que cuando se miran en el espejo se quedan colgados en los recuerdos, abro la herida para contarles, para decirle al que abusa y al que abusó, que la justicia, más que una palabra, es una perspectiva. Hoy Jorge Antonio Restrepo Montoya anda suelto, sano y salvo… pero sus actos no están en el olvido. Apenas ahora comprenderá lo que dice Lucas en su evangelio:
“En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de un lecho, sino que la pone sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Pues nada hay oculto que no quede manifiesto, y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto. Mirad, pues, cómo oís; porque al que tenga, se le dará; y al que no tenga, aun lo que crea tener se le quitará”. (Lucas 8. 16-18).
jdiegorestrepo@gmail.com

5 comentarios:

  1. Comentario de darojas36
    febrero 10, 2012
    Qué buen texto y muy llamativo. Una realidad que queda libre y sin culpa por el silencio. Qué bueno contar y visibilizarlo, librarse de tanta carga aunque sean decenas de años después. Valentía y fuerza para quienes lo hacen. El país, y el mundo, necesita gente que hable y cure sus demonios!

    Comentario de NATALIA febrero 10, 2012
    Juan, no salgo del asombro. Mientras leo, ruedan lagrimas por mis mejillas. Es increíble saber que estuve tan cerca tuyo, al lado de tu doloroso silencio, de tu drama y no pude hacer nada. En este momento siento una ganas enormes de abrazarte y decirte: “Estoy contigo, te cuido y no dejare que nada te pase” Pero ya el daño esta hecho. Solo queda decirte que me duele saber que hayas tenido que pasar por algo así y que desde acá te envío un enorme abrazo y mi apoyo incondicional, esperando que pronto tengamos un encuentro emotivo para entregarte ese abrazo con todo mi corazón.
    TQM

    Comentario de ABCamilo febrero 10, 2012
    Juan, no hablaré desde lo emocional, aunque debo decir que tu texto mueve las entrañas, despierta la ira y la necesidad de hacer algo. Precisamente algo hiciste; quiero reivindicar tu perspectiva: ante la impotencia de la ley, la palabra. Y no hay mejor retórica que apelar a los mismos elementos del discurso de quien protagoniza esta historia, canalla, falso profeta (¿pleonasmo?). Hombre, te felicito por romper el cristal, eso es valiente y sobre todo digno. Ahora, a conservar las filas, que ya no nay miedo. Un abrazo, hermano.

    Comentario de Julián Andrés Flórez A. febrero 10, 2012
    Viejo Juan, más allá de los hechos están las palabras, aquellas que siempre tienes para cada momento y en cada lugar. Acerca de lo sucedido, creo que cualquier cosa que diga se quedará pequeña para lo que representa. Sólo debo decirte, reiterando lo escrito por Camilo, que eres un valiente. Tu texto, Juan, conmueve por la forma en que describes sin dejarte llevar sólo por lo emocional. Tu texto está lleno de sonoridad y de esas cosas bonitas que nos enseñan en la academia, pero que sólo se notan en las obras de grandes escritores. Como alguna vez me dijo el maestro Juan José Hoyos: “Lo que más me gusta es que escribes sin ninguna pretensión”. Quedo fascinado una vez con un trabajo tuyo y me siento muy orgulloso de tener tan cerca a un gran hombre como vos, lleno de talento y un ser humano encantador.
    Un abrazo, Juan.

    Comentario de Mónica Toro Herrera febrero 10, 2012
    Estoy muy orgullosa de tu valentía, saber que fui estudiante de este canalla años anteriores y que lo veía como san Jorge Cruz Roja, me revuelve las entrañas, te admiro mi sobrino amado y como tu dices…nada queda oculto. Hoy comienza para San Jorge su mayor castigo, su verguenza pública y cuando su podrido cuerpo este en el crematorio sugurísimo que Satanás lo recibirá con los brazos abiertos.
    Te amoooooooooo,
    Estoy pa las que sea….

    Comentario de Dulce febrero 10, 2012
    Es un relato conmovedor y al mismo tiempo que nos mueve para querer desenmascarar al los desgraciados que abusan de los menores, realmente no se imaginan el daño que le hacen a los niños y la repercusión que en el futuro tiene. De mi parte felicito a quien se atreve a contarlo y deseo que alguna vez se castigue de manera radical a quienes cometen este tipo de delitos!

    Comentario de Fabio Alejandro febrero 10, 2012
    Es increíble todo lo hay detrás de este relato y bueno no solo habrá justicia divina algo debe pasar, así sea una rechazo social hacia estos hechos y bueno hacia quienes son los directos responsables de los mismos. Felicito la valentía de quien hace el relato y me solidarizo con tigo.

    Comentario de Lina Rouge febrero 10, 2012
    Duele mucho leer esto, duele mucho ver como alguien tiene que cargar con un dolor tan profundo a tan temprana edad. Duele ver como algunos que se dicen ser gente de bien acaban con la inocencia de un niño.
    Pero admiro que hayas hablado y que un tipo como estos quede expuesto.
    Ojalá esto nunca lo tuviésemos que volver a leer, a vivir.

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  2. Comentario de Andres febrero 11, 2012
    Eso no es una constante en Colegios catolicos, estudie en el Virrey SOlis de Bucaramanga alla habia un cura que se llamaba “El Hermano Rojas” tengo registros que desde el 74 ese tipo abusaba de los estudiantes de 9 grado, y a mi intento en el 95, saquen cuentas, Los curas nunca hicieron nada, los muchachos denunciaban y nunca ellos hacian nada, solo hasta cuando en el 98 un pelao presento una hemorragia que su padre lo llevo al medico y ahi el pelao dijo que habia pasado, la comunidad lo saco del pais por que el papa al parecer lo iba a matar.
    Hoy veo a muchos de mis compañeros con sus vidas destruidas, autoestimas destruidos con hogares tristes y profesionales mediocres que al final esa violacion es la raiz de sus males y desgracias.
    Al final…a mi me expulsaron del colegio por que era una joven “revelde” y un “caso perdido” …. hoy dia soy Feliz

    Comentario de Claudia Garro febrero 11, 2012
    Qué dolor tan grande tantos años de silencio y soledad. Tengo una hija de 10 años y no puedo evitar sentir temor, temor de que pueda caer en ese abismo profundo del miedo y la intimidación que sólo pueden ejercer esos demonios. No sé sabe que es más cruel: si el abuso, o el engaño, el descaro y el cinismo con que estos personajes siguen la vida como si nada hubiera ocurrido. Tu testimonio te reivindica, pero cómo hacer para llegar a esos niños y niñas que hoy transitan por esos momentos oscuros sin que nadie perciba, escuche, adivine, sin que nadie los salve de ese dolor.

    Comentario de ciudadano gay de Medellin febrero 11, 2012
    Que bien, bien escrito desde el alma..un abrazo

    Comentario de Andrea febrero 11, 2012
    Es admirable la valentía que tienes al contar algo que te causó tanto dolor… Simplemente admirable… Aunque legalmente ya no puedes hacer mucho, el que hayas decidido escribirlo es un acto que merece un gran reconocimiento. Ojalá que lo que hiciste sea un ejemplo para quienes han pasado por situaciones similares. Te felicito

    Comentario de Ninfa Toro H febrero 13, 2012
    Amor leyendo ésto no paro de llorar , siento rabia e impotencia. Lo que más quisiera en en la vida es que eso no te hubiera sucedido.Pero esos demonios siempre andarán rondana las almas bellas e inocentes.
    Eres un valiente en hacer ésta denuncia pública, estoy segura que con esa descarga tu mente estará más tranquila.
    Te amo con todo mi corazón , mi inteligente y muy bello sobrino.
    Cuenta con todo mi amor y apoyo.
    Un abrazote.........

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  3. Comentario de Cheche febrero 13, 2012
    Tu historia toca las fibras del alma de quienes la leemos y te conocemos, ingresando en nuestra mente y nuestro corazón un sin número de sensaciones de dolor, impotencia, rabia y a la vez, a medida que vamos leyendo, nos genera sensaciones de admiración, valentía, superación, gallardía y coraje. Eres un ser humano con unas competencias de éxito que logra romper el eslabón que lo ataba a una historia difícil de superar, pero ya, lo has logrado… te auguro que seguirás por el camino del triunfo, de que día a día más personas a tu lado compartirán y otras conocerán el hombre valioso que eres, y el éxito que tendrás en la vida, hará honor a lo que has hecho en estos momentos. Un abrazo

    Comentario de Joaquin Gómez febrero 13, 2012
    La vida es un proceso y en ese proceso uno avanza, a veces rápido a veces despacio pero avanzas y eso es lo maravilloso de los seres humanos, siempre estamos en movimiento.
    Te atreviste, escribiste un “texto” y diste un salto cualitativo que te ayudara a sanar y esto es lo más importante.
    Siempre puedes contar conmigo

    Comentario de Raul Vasquez febrero 14, 2012
    Siento como si retrocediera 17 años atrás con esta historia, me duele saber que no fuimos capaces de hacer nada para impedir mas abusos, siento como si mi piel se empezara a quebrar y queda el niño aquel de 10 años a merced de un adulto que no conoce le más mínimo respeto por la inocencia… un gran texto que nos invita reflexionar y a siempre decirles a los niños… que no están solos, que no callen nada… Gracias por liberarnos con tu escrito…saludos.

    Comentario de NN febrero 15, 2012
    Quiero unimerme a este valiente, y quiero que lo tomen de ejemplo para que no callen, enseñemosle a nuestros hijos que nadie tien el poder de dañar y quedar impune.
    si la ley del hombre no castiga la misericordia de DIOS no perdona.

    Comentario de Rafael febrero 16, 2012
    Esto no es nuevo en ninguna parte del mundo, es una realidad latente, la verdad es que cuando las cosas no se solucionan cuando pasan , ya es tarde. Señalar y juzgar a un ser humano por sus Errores es fácil , acabar su con su reputación no es la solución , por que paso tanto tiempo para que usted tomara la desicion de romper el cristal ???
    Tenga en cuenta que todos somos diferentes….

    Comentario de Valentain febrero 17, 2012
    ¨Señor Rafael¨
    A quién tratas de engañar?, es cierto que ha pasado mucho tiempo, pero eso no es sinónimo de callar los demonios que no te dejan dormir por no dañar la reputación a un Viejo Verde que no respetó, y con seguridad no respetará, la inocencia de nuestros niños, perdóneme Rafael, pero si usted opina de esa forma con seguridad usted se siente identificado con canallas de ese tipo.

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  4. Comentario de luz febrero 18, 2012
    Te felicito por haber tenido la oportunidad de expresar tu sentir, romper el hielo es difícil pero para ti fue un descanso. hay que hacer la propaganda de no al silencio. la mayoria de los profesores son personas en que el estudiante puede confiar para contarle estos secretos. Soy educadora y les recalco a los niños siempre que no vayan solos: al baño, cuando algun profesor lo cite etc. NO AL SILENCIO

    Comentario de Ana febrero 18, 2012
    Hola Juan Diego, soy una vieja conocida de tu mamá y tus tías, te felicito por tu valentía, ya eres grande y estas cumpliendo con nuestra obligación de cuidar de los niños y eso es mas admirable. Leer tu crónica me sacude el alma, pues a mi también me sucedió cuando tenía ocho años, con un familiar cercano. la experiencia siempre la he usado para sentirme veedora del bienestar de los mas jóvenes y aunque no tengo hijos siento que todos los pequeños están bajo mi cuidado ese debe ser el resultado de una historia como la nuestra. Te deseo todo el éxito del mundo.
    ¿Te das cuenta que hoy mucha más gente te quiere?

    Comentario de Rafael febrero 20, 2012
    Señor velentain, creame que para nada me identifico con este personaje de la farándula , soy padre de familia y lo que menos quiero es que esto le pase a mis hijos , para nada lo estoy defendiendo, es mas me asombra esta historia , y la crudeza de los acontecimientos, me uno al dolor de los padres de las víctimas de este flagelo, y por favor no se queden callados , denuncien!!!!!!!! Miserables!!!

    Comentario de Carlos febrero 20, 2012
    Hola. Me parece muy bien que se revelen todos estos acontecimientos.

    Comentario de PAULA ANDREA VELEZ(vecina) febrero 20, 2012
    Juan Diego , muchas gracias por hacer publico tan lamentable hecho; tan doloroso tanto para ti como para tu familia,pero de esta forma nos das la oportunidad a muchos de estar alertas y a entender que esto tambien puede pasarle algun mienbro de nuestra familia, que la maldad esta latente en todas partes. Mil y mil gracias porque dejaste de pensar en tus miedos, en los mil sentimientos que esto puede generar para compartirlo con todos.
    EL QUE NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR…

    Comentario de juan correa febrero 21, 2012
    nota teleantioquia de Juan Diego Restrepo. Emision 19/02/2012 . http://www.youtube.com/watch?v=4RsUZdqRwMw&feature=youtu.belo

    Comentario de Daniel Balbin febrero 25, 2012
    Cuando el miedo se pierde, no hay más ataduras, te felicito por haber tomado esta decisión, debías decirlo, no solo para evitar que a otros les pase, sino además para tratar de sanar tus heridas, necesitabas liberarte de ese peso.
    Un abrazo y sigue adelante…porque ningún canalla dormirá en paz!

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  5. Juan Diego...
    Se me atascaron las palabras en la garganta, porque mi pensamiento ya tiene un caudal indescriptible e inenarrable de toda la historia del abuso sexual en Medellín, desde cuando en 1992 denunciamos la prostitución de niños varones de ocho años a los quince, ocho años porque ya tienen su dientes definitivos, muecos los niños no son tan atractivos para los pederastas, y a los quince porque ya perdieron todos los atractivos que les eran definitivos: la voz grave, "los pelos" y la rebeldía de adolescentes, en las conquista de los depredadores sexuales; que se paran, aún, cada día en las esquinas del parque Bolivar, custodiado por la catedral, donde en sus escalinatas, hoy, en la caída de la noche encontrarás a los niños que se prostituyen por centavos...
    Hoy, después de más de seis años de lucha en la red de internet, la situación no cambia, ha sido desgraciado haber aprendido informática, pero también afortunado, porque ha permitido que denunciemos y llevemos a la cárcel a muchos de esos CANALLAs que bien llamas (y aun calificativos les faltan), en muchas partes del mundo. Cuándo en Medellín al fin, la muerte segunda y definitiva se apoderará de los que matan en vida a los niños? Cuándo al fin, la indiferencia y la tolerancia hacia estos depredadores va a parar? Ni siquiera la pena de muerte es suficiente para arrancar el dolor de las víctimas, tan pequeñas, tan idenfensas...
    Me permití llevar tu documento, que lo es de sobra, a mi sitio, espero que Colombia abra sus ojos y su mente y castigue a estos que no se merecen siquiera un empalamiento y destierro total en el desierto más seco de la tierra...
    Un abrazo, hace tiempo no se me escapaban lágrimas; el deseo de exterminar estos malditos hipócritas violadores no se acaba.
    Valiente, te saludo, te dejo el tema de Juanes, "SOLO"...
    Medellín, no calles más...
    En mi sitio, tu caso:
    http://literaturapedofilia.blogspot.com/2012/02/ningun-canalla-dormira-en-paz-cronicas.html
    Joshua Duncan
    Los que moriremos por defender la infacia te saludan!

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